
Esas pastillas de paracetamol o acetaminofén que tomas para el dolor pensando que son seguras podrían estar dañando a tu hígado. El paracetamol es un analgésico muy popular hoy en día y ha sido noticia recientemente por su posible relación con el autismo. Sin embargo, de lo que no se ha hablado tanto es de su potencial de producir daño hepático. En este post te cuento los riesgos de desarrollar daño hepático por paracetamol.
El paracetamol es seguro sólo dentro de las dosis recomendadas
Si bien el paracetamol se considera seguro cuando se usa según las indicaciones, los investigadores han descubierto que cuando se toma en dosis altas, ya sea de una sola vez o por un uso prolongado, puede producirse daño hepático por paracetamol. Al ser metabolizado, el paracetamol crea subproductos tóxicos que pueden saturar los sistemas naturales de desintoxicación del cuerpo, causando daño hepático silencioso.
Las personas con afecciones hepáticas como la enfermedad hepática asociada con disfunción metabólica, tienen un riesgo aún mayor de daño hepático. Además, otros factores pueden aumentar la capacidad del paracetamol para dañar el hígado como la edad como el consumo de alcohol, el uso de otros medicamentos o un estado nutricional deficiente.
Muchas personas podrían estar ingiriendo dosis altas de paracetamol sin saberlo, ya que este ingrediente se utiliza en más de 100 preparados farmacológicos, tanto de venta libre como con receta. Ya sea que los tomes ocasionalmente o con regularidad para tratar el dolor crónico, es importante que conozcas sus posibles riesgos para la salud del hígado de manera que puedas protegerte.
¿Cómo actúa el paracetamol en el organismo?
El paracetamol funciona de forma diferente a otros analgésicos. A diferencia de los antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno y el naproxeno, el mecanismo del paracetamol consiste principalmente en inhibir las vías de la ciclooxigenasa (COX) en el sistema nervioso central.
Para ayudar a entenderlo, la ciclooxigenasa es una enzima esencial en el metabolismo del ácido araquidónico, presente en las membranas celulares. Su principal función es facilitar la conversión del ácido araquidónico en prostaglandinas, entre otros productos, que participan en los procesos de la inflamación, la coagulación, la fiebre y la percepción del dolor.
El paracetamol atraviesa fácilmente la barrera hematoencefálica (Controla lo que puede ingresar al tejido cerebral, protegiéndolo), por lo que el sistema nervioso central es su principal campo de acción. Evidencias recientes sugieren que un metabolito del paracetamol (AM404) activa los receptores cannabinoides (Parte de un sistema esencial que regula múltiples procesos fisiológicos, incluyendo la respuesta al dolor, apetito, digestión, sueño, humor, inflamación y memoria), lo que contribuye a su capacidad analgésica.
¿Cómo puede producir daño hepático el paracetamol?
El NAPQI (N -acetil- p -benzoquinona imina) es un metabolito tóxico resultado del metabolismo del paracetamol y altamente reactivo. El glutatión, que es el principal antioxidante del cuerpo es capaz de neutralizar al NAPQI.
Normalmente el NAPQI se produce en pequeñas cantidades y luego se inactiva casi inmediatamente en el hígado. Sin embargo en el caso de dosis altas de paracetamol, el cuerpo puede agotar sus reservas de glutation y quedarse sin posibilidades de neutralizar adecuadamente todo el NAPQI. En ese caso se abre la posibilidad de que se produzca daño severo al hígado, lo cual se hace evidente 3 a 4 días después de la ingestión.
Este daño puede provocar la muerte por insuficiencia hepática fulminante varios días después de la sobredosis y puede requerir trasplante de hígado. El paracetamol es la segunda causa de insuficiencia hepática que requiere trasplante a nivel mundial.
Varios otros factores pueden aumentar la producción de NAPQI o disminuir la disponibilidad de glutatión como la desnutrición, el consumo excesivo de alcohol y el uso de medicamentos que inducen las enzimas CYP (una superfamilia de proteínas, localizadas principalmente en el hígado), responsables del metabolismo de aproximadamente el 75% a 80% de los fármacos y otras sustancias.
Si bien las enzimas CYP son cruciales para metabolizar diversas sustancias, incluidos los fármacos, su sobreproducción puede aumentar el efecto de un fármaco o su nivel de toxicidad.
Señales de alerta de toxicidad hepática
Algunas de las señales más comunes incluyen náuseas, vómitos, dolor abdominal o ictericia. Si presentas alguno de estos síntomas, busca atención médica de inmediato.
¿Por qué algunas personas son más vulnerables que otras?
La susceptibilidad individual a la lesión hepática inducida por el paracetamol varía significativamente. La edad juega un papel clave: los niños menores de 6 años generalmente muestran una mayor resiliencia debido a su mayor capacidad para desintoxicar el NAPQI de forma eficiente y cuentan con mayores reservas de glutatión. Conforme se incrementa la edad el riesgo se incrementa en forma proporcional.
Los factores genéticos también contribuyen a la vulnerabilidad. Las variaciones en los genes que codifican las enzimas responsables del metabolismo del paracetamol crean diferentes perfiles de riesgo entre las personas.
Además de estos factores, varias afecciones incrementan el riesgo de daño hepático relacionado con el paracetamol:
- Enfermedad hepática subyacente: Enfermedad hepática asociada con disfunción metabólica (antes hígado graso no alcohólico) y la hepatitis C aumentan significativamente el riesgo de lesión hepática aguda por paracetamol.
- Interacciones con medicamentos: Los fármacos que inducen las enzimas CYP (como la carbamazepina, la isoniazida y la fenitoína) o que afectan otras vías de desintoxicación aumentan el riesgo de toxicidad.
- Suplementos herbales: La hierba de San Juan, el ajo y otros pueden aumentar la actividad de las enzimas CYP, lo que podría incrementar la formación de NAPQI.
- Consumo de tabaco: Fumar incrementa la presencia de las enzimas CYP y es un factor de riesgo independiente de mortalidad tras una sobredosis de paracetamol.
No solo puede producir daño hepático: el corazón también podría estar en riesgo
Tradicionalmente, el paracetamol es considerado seguro para la salud cardiovascular y cerebrovascular, especialmente en comparación con los antiinflamatorios no esteroideos. Sin embargo, estudios epidemiológicos recientes sugieren posibles riesgos con el uso prolongado o en dosis altas.
En un estudio de salud de enfermeras de Harvard, el uso prolongado de paracetamol en dosis altas (≥15 comprimidos/semana) se asoció con un ligero aumento del riesgo de hipertensión, lo que puede incrementar el riesgo de accidente cerebrovascular.
Un estudio anterior del Diario británico de farmacología clínica (British Journal of Clinical Pharmacology) relacionó el uso crónico de paracetamol en dosis altas con presión arterial alta y un mayor riesgo de eventos cardiovasculares, incluido el accidente cerebrovascular isquémico.
Un metaanálisis también mostró una asociación modesta pero consistente entre el uso frecuente o prolongado de paracetamol y un mayor riesgo de hipertensión y accidente cerebrovascular isquémico.
El hígado tiene la capacidad de regenerarse
Lo sorprendente del hígado es que posee notables propiedades regenerativas. Es un órgano extremadamente resiliente. Cuida tu hígado: si usas paracetamol a largo plazo, tómate períodos de descanso del medicamento de ser posible. Esto le da a tu hígado la oportunidad de regenerarse y recuperarse. Tu hígado es un órgano demasiado importante como para darlo por sentado.
Referencias
- Acetaminophen Toxicity
- An Updated Review on the Metabolite (AM404)-Mediated Central Mechanism of Action of Paracetamol (Acetaminophen): Experimental Evidence and Potential Clinical Impact
- PharmGKB summary: pathways of acetaminophen metabolism at the therapeutic versus toxic doses
- Acetaminophen: A Liver Killer or Thriller
- Patterns of acetaminophen use exceeding 4 grams daily in a hospitalized population at a tertiary care center
- Hepatic Adaptation to Therapeutic Doses of Acetaminophen: An Exploratory Study in Healthy Individuals
- Regular Acetaminophen Use and Blood Pressure in People With Hypertension: The PATH-BP Trial
- Long-term adverse effects of paracetamol – a review
- Acetaminophen use and risk of myocardial infarction and stroke in a hypertensive cohort
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